Mojada, y no salí de la ducha: sudores nocturnos en la menopausia
Equipo No Pausa21 de julio de 2023

¿Te despertaste por la noche toda mojada, pero no es calentura? Pueden ser los sudores nocturnos propios de la menopausia.
Y si bien estos amiguitos pueden ser incómodos y perjudiciales, generalmente no indican un problema más grave. De hecho, los sudores nocturnos, conocidos médicamente como diaforesis nocturna, son uno de los síntomas más comunes de la menopausia, y hasta un 75% de mujeres los experimentan en algún momento durante la menopausia.
La clave, y lo que les podemos brindar acá es identificar las causas y características de este síntoma, al igual que aprender cómo aliviarlos. ¡Para eso estamos!
¿Sabías que este síntoma es similar a los sofocos que nos afectan durante el día con la diferencia de que ocurren por las noches y van acompañados de transpiración? Sí, una cagada porque la intensidad de los sudores nocturnos la mayoría de las veces nos interrumpen el sueño impidiendo que descansemos bien.
No solo eso, generalmente incluyen sensación repentina e intensa de calor, latidos cardíacos irregulares, náuseas, escalofríos y dolores de cabeza. ¡Un montón!
El punto es que son super comunes principalmente de dos a diez años antes de la menopausia, durante un período de transición conocido como perimenopausia. ¡Mucho más que en la postmenopausia!
Pero ¿por qué se producen? Y, chocolate por la noticia…las fluctuaciones hormonales se consideran una de las principales causas.
El tema que es durante la menopausia, la producción estrógeno disminuye drásticamente; este cambio afecta el funcionamiento del hipotálamo, que es la parte del cerebro responsable de regular la temperatura corporal. Como resultado, el hipotálamo recibe señales confusas, lo que provoca una serie de reacciones fisiológicas, tales como sofocos o sudores nocturnos.
Otras causas de sudoración nocturna en mujeres
Si bien la causa más común de sudores nocturnos en mujeres mayores es el desequilibrio hormonal, la diaforesis nocturna también puede tener su origen en ciertas condiciones médicas, tales como diabetes, ansiedad, afecciones neurológicas, apnea del sueño, cáncer y trastornos de la tiroides.
Pero, también hay ciertas cosas que pueden desencadenar los sudores, aumentar la duración y la gravedad de estos episodios. Así que bueno, ¡hay cosas que están en nuestras manos! Veamos…
Desencadenantes ambientales:
- Exceso de ropa de cama
- Dormir muy cerca de la pareja
- Habitaciones calientes
- Clima cálido
- Saunas, baños de tina, duchas calientes
Desencadenantes emocionales
- Estrés
- Ansiedad
- Sueños perturbadores
Hábitos poco saludables
- Alimentos picantes o muy calientes
- Exceso de alcohol o cafeína
- Píldoras de dieta
- Consumo de drogas
En fin, si tenés sudores nocturnos y querés saber cómo tratarlos, ¡hacé tu menocheck para más recomendaciones!